jueves, 30 de octubre de 2008

Gracias

Escribo esta líneas para agradecer todas las llamadas que estamos recibiendo a lo largo de la mañana preocupándose por nosotros. Podemos dar gracias a Dios, porque estamos todos bien. Desconcierto, susto y preocupación por el resto de compañeros (primero las embarazadas) y por los alumnos. Eramos un centenar de personas las que estábamos trabajando o en clase en un radio de 15 metros del coche-bomba (miles en el resto del edificio, otros edificios cercanos y los jardines del campus). Unos cortes y golpes, además de alguna que otra crisis nerviosa, es poco equipaje. Hoy han sudado la camiseta los ángeles custodios.

Pero sobretodo escribo para recuperar la normalidad. Estos canallas no van a alterar nuestra vida por mucho que lo intenten. Estamos ansiosos por volver a nuestros despachos (si siguen en pie) y recuperar esa llamada para reclamar un envío de paquetes, preparar la documentación del seminario del martes, reservar el vuelo para el congreso en Austria...

Con serenidad, y aplomo. Mucho aplomo porque con nosotros no pueden. Aquí estamos y aquí seguiremos. Saben dónde estamos y les esperamos sin miedo.

3 comentarios:

La Helen dijo...

Estos capullos no contaban con que en esa universidad tenéis "ángeles de la guarda" cum laude que no iban a permitir que os pasara nada a nadie.
¡Pero esos ángeles se han ganado un ascenso de categoría... porque menudo milagro que estéis todos bien!
Un besazo y... ¡a por ellos!

Cristhian Mestre dijo...

¿¿Menudo milagro?? ¡¡¡Ya van seis milagros!!! Yo sufrí el atentado de 2002 y me dejó sin palabras. Estaba en el CM Belagua, a tan sólo 75 metros de donde explotó el coche bomba.
Aún así, mis hijos irán a estudiar a la UN. Si quiere ellos ir, claro.

J.Cuervo dijo...

Ni un paso atrás. Frente al terror la valentía de seguir mirando hacia adelante. La libertad nos permite vivir, nuestra valentía logrará que lo podamos hacer en paz.

Un saludo de un vasco desde La Rioja. Estamos con vosotros.

J. Cuervo de lasblogenpunto