domingo, 8 de junio de 2008

El falso zurdo

Otra tarde de gloria de la armada española en París. Rafa Nadal ha ganado Roland Garros por cuarta vez consecutiva, igualando al mítico Bjon Borg que lo consiguiera entre 1978 y 1981. La gesta es aún más admirable si tenemos en cuenta que se enfrentaba al que, a tenor de los títulos conseguidos, es el mejor tenista de la historia: Roger Federer. Hoy el de Basilea ni se ha enterado, cual boxeador que se despierta tras un KO.

Pero comentemos un par de curiosidades.
Una presentadora femenina le preguntaba sobre el atuendo que vestía este año el tenista español. Le alababa el gusto por el llamativo color verde y le preguntaba sobre el proceso de elección del color. Me llamó la atención que Nadal contestara que ya conocía el color que iba a llevar el año que viene en París. 12 meses antes la decisión ya estaba tomada. Los aficionados quieren emular a sus héroes y son muchos equipamientos los que se venden a lo largo de la temporada (quien sabe si vistiendo esa camiseta conseguiremos ese punto de garra para ganar el próximo partido en el club). No es una decisión que se pueda dejar al arbitrio. Nadal no puede levantarse y pensar: "humm, hace calor y el sol brilla en París; hoy me pongo la camiseta sin mangas". Hay mucho dinero en juego y toda una campaña que preparar (producto, precio, promoción y distribución).

Tengo una buena noticia para aquellos que piensan que no pueden mejorar sus habilidades profesionales (yo es que no sirvo para hablar en público, lo de trabajar en equipo no va conmigo, soy malo para los idiomas, dejemos la negociación para fulano que tiene mucha labia...). Que sepan que Nadal, a pesar de jugar con la izquierda, es diestro (al contrario que Nacho Uría, que juega al baloncesto, padel y golf con la derecha a pesar de ser zurdo; aunque todavía no ha ganado cuatro Ronald Garros). ¿Han probado a escribir con la mano contraria? Seguro que Nadal se sintió igual la primera vez que agarró la raqueta con la zurda. Pero su entrenador le dijo que los jugadores suelen tirar a la derecha de la cancha de forma instintiva (por aquello de tirarle al revés al contrario) y si fuera zurdo tendría mucho ganado. El chaval no se lo pensó dos veces y entrenó. Tanto que hoy saca a más de 200 kilómetros por hora.

No basta con asistir al seminario de turno organizado por el departamento de Recursos Humanos. La teoría no es suficiente. ¿Acaso no sabemos cómo se escribe? Entonces, ¿por qué nuestro resultado es tan malo cuando cambiamos de mano, además de hacerlo mucho más lento?

Las habilidades profesionales, como el saque o el revés cortado, hay que entrenarlas.


1 comentario:

Denis González dijo...

De verdad que es un dato interesante. Al menos para mí hasta hoy desconocido.

Un saludo